martes, 24 de febrero de 2015

365 :)

Siempre se tienen sueños pendientes de cumplir, cosas que piensas y las ves tan lejanas que realmente tu subconsciente sabe que más de la mitad no se cumplirán. Parece que fue ayer cuando sucedia uno de estos momentos, de los que la mente  da rienda suelta a la imaginación y de repente te ves con mil planes, mil ilusiones y muy poco tiempo para poderlas llevar a cabo.

Después de dar palos de ciego ahí y allá, conseguir, en cierta manera, dejar la mochila aparcada durante un tiempo http://elepatdiary.blogspot.com.es/2014/07/palos-de-ciego.html y dar una oportunidad a tantos momentos nuevos, hoy 365 días después las cosas han cambiado mucho.


Todas las personas pasamos épocas de nuestra vida difíciles, épocas que todo se nos hace cuesta arriba, todo es negro, no se ve la luz por ninguna parte y pensamos que eso nunca se acabará, por suerte la vida pasa, el mundo sigue girando y las personas luchando cada una su vida particular y llega un momento que esa luz que no se veía, empieza a brillar y poco a poco se va haciendo más fuerte y ese momento difícil se convierte en una “anécdota” para recordar, aprender y coger fuerzas para seguir luchando.


Según como sea ese momento, necesitas un espacio en blanco para poder recuperarte, si el momento ha sido breve te recuperaras pronto, en cambio sí ha sido duro, necesitarás un tiempo, un “año sabático” por así decirlo.

En ese “año sabático” o mini tiempo, según como te lo tomes, te pueden ocurrir miles de cosas, una de las cosas que tiene la vida es, que si tú la miras con una sonrisa, tarde o temprano ella te la devuelve, en cambio, si haces tu camino sin ganas, tú mismo, te pondrás piedras donde solo había tierra y el camino será más duro todavía.

365 días, para miles de momentos inesperados. Creo que la mayoría de las personas, estamos tan preocupados por conseguir objetivos a largo plazo o seguir las reglas de la sociedad, que no nos paramos a disfrutar de los pequeños momentos que se nos ponen por delante. Nos quedamos en una zona de confort, y si algo nos falta en ella, solo fijamos nuestro objetivo para conseguirla. Zona de confort que la sociedad manda. A cierta edad, tienes que tener una carrera, un máster, trabajo fijo, independizarte, una pareja, planes de boda, de hijos, un coche y unas buenas vacaciones y si algo de esto no lo consigues, centras todas tus fuerzas para completar la zona al 100% o eres un poco rarito...

Personalmente (y menos mal), mi zona de confort es otra. En mis últimos 365 días, me he dedicado a darme una oportunidad a mi misma, a saber disfrutar todos los momentos que antes por estar en zona oscura no podía hacerlo. Gracias a eso he conocido a gente increíble, de los que he podido aprender tanto personal como profesionalmente, gente que se ha convertido en alguien importante en mi zona de confort.

365 días dan para mucho,
Sentir un amor profundo e incondicional por alguien que se convierte en alguien prioritario en tu vida, aunque sea una personita que no mide más de un metro.
Que la palabra “Titi” sea la palabra que más ilusión te haga en toda tu vida y signifique tantas cosas.
Aprender a que las cosas tienen la importancia exacta que tu les des.
De darse cuenta que a quien realmente le importas, lucha por ti, aunque eso conlleve enfados, gritos y lloros por doquier.
De que no hay que buscarle tres vueltas a las cosas, cuando realmente no tiene ni una.
De que si tú no luchas por tus sueños, nadie lo va hacer por ti.
De que a veces las cosas que piensas en caliente no siempre son las adecuadas o cosas que dabas por hecho se caen en picado.
De que el tiempo y la confianza entre personas no tienen nada que ver, al igual que la amistad y la importancia de cada una de ellas.
De que si eres tú mismo, quien te quiera, te querra siempre así.
De que por muchos km de distancia que existan, si realmente eres importante, da igual estar al otro lado del planeta.
Cada uno da un nivel de importancia a las cosas, y hay que saber respetar la importancia de los demás.
De que si algo te gusta, lucha para conseguirlo, aunque cueste esfuerzo y al principio se vea imposible, nada es totalmente imposible.
De que el único que pone límites en tu vida eres tú mismo, si aprendes a tirar las barreras adecuadas, todo se presentara de otra manera.
De que no hay que forzar nada, las cosas llegan, pasan y se van, y si te interesa, no las dejas ir.
De que no hay que juzgar, ni presuponer cosas que no sabes, no hay que obligar a nadie a hacer algo que tu quieres. No te tienes que dejar llevar por las primeras impresiones, porque mucha gente te sorprende.
De que tienes que ser fiel a ti mismo, si no lo haces, nunca dejaras de dar palos de ciego.


Cada uno de nosotros hacemos nuestra vida, y luchamos por nosotros mismos, eso quiere decir que todos cambiamos, nuestra forma de ver las cosas, de actuar, de sentir, de afrontar todo según los momentos por los que vayamos pasando cada uno, aunque eso no implica que nuestra esencia siga estando allí, puedes hacerte más fuerte, cambiar tus preferencias o tu forma de ver o afrontar las situaciones, pero la esencia siempre esta, eso es algo innato de cada uno de nosotros y por mucho que modeles tu forma de ser, eso nunca cambia.

En 365 días he conocido lugares increíbles, sensaciones que jamás pensé que tendría y sobre todo me he conocido a mi misma, o me he vuelto a conocer. También he vuelto a buscar mi mochila, esa que me  ahogaba y tanto me costó dejar, he rebuscado dentro y seguían las mismas cosas, cambiadas pero ahí estaban, creo que necesitare otros 365 dias para saber si están ahí porque es su sitio, o simplemente porque después de tantos años, cuesta desprenderse de ella.

Hace 365 días no me podía imaginar, todo lo que me esperaba, todo lo que he aprendido, conocido y cambiado. Hace 365 días conseguí derribar una de las barreras, que hasta ahora, han sido las más duras de mi vida,.

365 dias, son 8760 horas, 525600 minutos, que tenemos la oportunidad de seguir creciendo, aprendiendo, cambiando, conociendo, decidiendo y conseguir cada día ser un poquito mejores que el día anterior. Tanto personalmente como profesionalmente.



Cada uno tiene su camino, la cuestión es, saber dibujar  tu camino, sin pisar a nadie.

Vistas de página en total